domingo, 10 de mayo de 2009

the doors el el wiskey a go-go 1967






.----- SUMMER OF LOVE.-------

En el verano de 1966, las protestas contra la escalada de la guerra en Vietnam se convirtieron en disturbios en el Sunset Boulevard de Los Angeles. Y una banda de rock desconocida llamada The Doors aterrizó en el Whisky a Go Go, un club en el Sunset Strip. Un par de estudiantes de cine de la UCLA habían formado el grupo un año antes. Uno de ellos era un aspirante a poeta de nombre Jim Morrison y el otro, Ray Mazarek, un tecladista de blues que, de chico, había estudiado piano clásico.

"Eramos la banda oficial del London Fog, un pequeño club nocturno patético en la misma calle del Whisky", dice hoy Manzarek. "El Whisky para nosotros era la Meca. Ahí tocaban todas las grandes bandas. En nuestros ratos libres, caminábamos hasta ahí, nos asomábamos a la puerta y decíamos ‘Somos la banda que toca en esta misma calle’, y se empezaban a reír de nosotros".

Cuando Ronnie Harran, la que hacía las reservas en el Whisky, finalmente vio tocar a los Doors, quedó impresionada por la seducción primitiva de Morrison sobre el escenario y le ofreció al grupo ser la banda de la casa: los Doors eran los teloneros de los artistas principales y tocaban dos sets por noche. En su primera noche en el Whisky, los Doors fueron teloneros de Them, y todo terminó con los dos Morrison (Van y Jim) haciendo un jamming de "Gloria" en el escenario.

En ese momento, los Doors sólo tenían unas quince canciones. Hacían algunos covers de blues de James Brown y Chicago, pero tener que tocar dos sets por noche obligó al grupo a expandir literalmente su repertorio, reformulando así el sonido de la banda. "Repetir y alargar", dice Manzarek. "’Light My Fire’ pasó a tener solos. ‘The End’ se convirtió en la épica que conocemos hoy".

Al poco tiempo la banda de la casa ya tenía sus propios seguidores y el Whisky se convirtió en el destino de los tipos de la contracultura local. Dice Manzarek: "Había dos tipos llamados Carl y Vito que tenían un grupo de baile de freaks gitanos. Los dejaron entrar gratis, porque eran la quintaesencia de los hippies, y eso era bueno para los turistas. Estaban completamente descerebrados, pero bailaban como locos. Y les encantaba ‘The End’". Una primera versión de "The End" -es decir, una versión que se podía tocar tranquilamente, por ejemplo, en el entretiempo del Super Bowl.

Luego, una noche de agosto, Morrison no apareció para el primer set de los Doors. La banda tocó sin él. Manzarek y los demás tuvieron que ocuparse de las voces, pero uno de los dueños del Whisky, Phil Tanzini, estaba furioso y exigió que lo trajeran a Morrison a tiempo para el segundo set. El grupo encontró a Morrison en su departamento. Tenía puesto sólo el calzoncillo y estaba en pleno viaje de ácido, pero lograron llevarlo al Whisky a tiempo para el segundo set. "Jim estaba un poco volado por las drogas, pero entero", recuerda Manzarek. "Pero entonces, después del tercer tema, se da vuelta y me dice: ‘Toquemos "The End"’. Yo le dije: ‘Jim, vamos recién por el tercer tema’".

La banda, previsiblemente, tendía a reservar "The End" para el final. Aún así, el grupo aceptó la propuesta de Morrison y empezaron a tocar la canción. "Hay una parte en la que Morrison hace una pequeña improvisación y ahí extendió la mano para calmarnos", dice Manzarek. Y, por primera vez, dice: ‘El asesino se despertó antes del amanecer. Se puso las botas’. Y, uno por uno, los bailarines se detuvieron para mirarlo. Cuando dijo ‘Padre, quiero matarte’, nunca habíamos oído eso antes, pero yo pensé ‘Sé lo que viene. Por favor, no lo hagas’".

Por supuesto que Morrison lo hizo. Cuando aulló "Madre, te quiero coger", la banda, que había acompañado suavemente su recitado, entró en acción. Como relata Manzarek: "John (Densmore) golpeaba la batería, yo aporreaba el órgano, Robby (Krieger) hacía gritar a su guitarra como un hada que anuncia la muerte y se desató el infierno. La gente empezó a bailar como loca. Todos entraron en una locura desenfrenada. Era una locura griega. Edipo Rey había sido exorcizado ahí mismo, en el Sunset Strip".

Los Doors se bajaron del escenario pensando que habían dado un golpe mortal y lo habían hecho. También habían ofendido el sentido de propiedad de Tanzini, que fue detrás del escenario y le preguntó a Morrison: "¿Cómo diablos podés decir eso sobre tu madre?" Y ahí mismo echó a la banda. Krieger preguntó: "¿Quiere que toquemos el fin de semana o nos damos por despedidos esta noche?" Tanzini pensó un momento y dijo: "De acuerdo. Toquen hasta el domingo. Después están despedidos".

Al final, las cosas se resolvieron para los Doors. Dos días antes, la banda había firmado con Elektra Records: la escena del rock de Los Angeles tendría nuevos abanderados para marcarle el camino a los freaks gitanos hacia el Verano del Amor.


(ROLLING STONE , ARGENTINA , 4/O7/2006)